El 2011 y la relación Brasil-Paraguay (La Nación-PY, 04/12/2011)
Embaixador Eduardo dos Santos
El año 2011, que está por terminar, fue histórico para Paraguay. El país se llenó de fiesta para conmemorar su Bicentenario. Tuve el privilegio, como embajador de Brasil, de seguir de cerca la manifestación de patriotismo y orgullo nacional que nos propició el pueblo paraguayo. En las relaciones Brasil-Paraguay, el 2011 también fue motivo de celebración: se cumplieron 70 años de la primera visita de un jefe de Estado brasileño a Paraguay y logramos importantes éxitos en nuestra actual agenda de cooperación e integración.
De la visita de Getúlio Vargas a Asunción en 1941 nacieron proyectos estructurantes para la relación bilateral. Paraguay obtuvo un puerto franco en Santos para su comercio exterior, y mas tarde en Paranaguá. Fue también de la visita de Getúlio que resultó el establecimiento de la Misión Cultural Brasileña, que por muchos años sería conducida por el renombrado artista Lívio Ábranlo, así como de la primera sede internacional de una sucursal del Banco do Brasil, en Asunción. En el mismo año de 1941, instalamos la Embajada en la casa sobre la avenida luego denominada Mariscal López. Durante los setenta años que separaron la acogida paraguaya al presidente Vargas y el encuentro de trabajo entre la Presidenta Dilma Rousseff y el presidente Fernando Lugo, en junio del 2011, Brasil y Paraguay sellaron su relación de cooperación mediante la conclusión de muchos proyectos de envergadura, como el Puente de la Amistad, la ruta que conecta Coronel Oviedo al este del país, el Colegio Experimental Paraguay-Brasil, la hidroeléctrica binacional de Itaipu y el centro de capacitación profesional en Hernandarías. En este período también los lazos humanos fueron reforzados por el relevante movimiento migratorio hacia ambos lados de la frontera.
Hoy, Paraguay y Brasil fortalecen sus espacios de inserción regional e internacional al compartir; con los demás vecinos, la tarea de consolidar el Mercosur y la Unasur. En el 2011, año en el que el canciller Antonio Patriota estuvo en Paraguay en tres oportunidades, establecimos la base de un futuro aún más prometedor. La aprobación y entrada en vigencia de las Notas Reversales sobre el aumento de la compensación por la energía de Itaipú cedida a Brasil y los avances en la implantación del sistema de transmisión de 500 kV entre Itaipú y Villa Hayes se suman a los diversos factores positivos que han contribuido a la nueva etapa de la relación enmarcada en la Declaración Conjunta de 25 de julio del 2009. Los logros del programa de regularización migratoria de brasileños en Paraguay, y de paraguayos en Brasil, y el proceso de implantación del Régimen de Tributación Unificada (RTU) adquieren relieve en la agenda bilateral. La relación sigue caminando hacia el futuro con los proyectos y estudios relacionados con el segundo puente sobre el río Paraná, el corredor ferroviario bioceánico y el poliducto Paranaguá-Asunción, entre ottos temas de infraestructura.
Para Brasil y Paraguay es prioritario fomentar cadenas productivas, reducir asimetrías en el comercio bilateral y aumentar el flujo de inversiones y de turistas. Mucho me complace resaltar que los esfuerzos de integración productiva ya alcanzan resultados: empresas privadas brasileñas y paraguayas se asociaron en importantes proyectos industriales en el país para producir cemento, calzados y cables eléctricos, entre otros productos. Las empresas brasileñas se ven atraídas hacia Paraguay, no sólo por la proximidad geográfica sino también por la combinación de mano de obra diligente, oferta de energía y crecimiento económico. La Ley de Maquila ha sido un fuerte factor de estímulo para que nuevas empresas brasileñas vengan al Paraguay para buscar, en muchos casos, asociación con empresas locales.
Deseamos continuar trabajando con Paraguay, también para incentivar la colaboración en temas sociales. Ya estamos intercambiando experiencias en programas de transferencias monetarias condicionadas, con los ejemplos del Bolsa Familia y del Tekoporã. En el campo cultural, no sólo difundimos la cultura brasileña en Paraguay, sino también la paraguaya en Brasil, con el auspicio para que artistas locales presenten su trabajo al público de mi país. Otro importante logro fue la apertura de la primera licenciatura en lengua portuguesa en cooperación con la Universidad Nacional de Asunción, cuya primera clase empezó en el 2011.
Transcurridos setenta años de la primera visita presidencial brasileña a Paraguay, es con satisfación que noto que en el 2011 tuvimos la oportunidad de reafirmar y profundizar los lazos de amistad y cooperación. Aprovechamos para avanzar en proyectos fundamentales para el desarrollo conjunto de Brasil y Paraguay, en todos los campos, desde el diálogo político, el intercambio cultural y la cooperación técnica hasta el componente económico-comercial y de infraestructura, lo que refleja los fuertes lazos que unen nuestros dos países.
