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por Eleonora Gosman

El canciller brasileño dijo que este país es “un socio estratégico” y que Dilma espera recibir a Macri pronto en Brasil.

“A mi me gustaría saludarlo otra vez y abrazarlo. Tendría un gran placer en verlo”. Así se expresaba, ante esta corresponsal, el canciller de Brasil Mauro Vieira en relación a un posible encuentro con el presidente Mauricio Macri, luego de aterrizar ayer en el Aeroparque Militar con un avión de la Fuerza Aérea de su país. En una entrevista en Brasilia, donde se explayó ante un medio argentino por primera vez, mostró las expectativas de su país en el “relanzamiento” de las relaciones bilaterales con un socio que figura “en el primer círculo de las prioridades estratégicas” brasileñas.

Embajador durante seis años en la Argentina (2004-2010), no sólo hace gala de un fluido “español porteño”. Conoce, se diría que en forma transversal, la sociedad argentina. Y mantuvo contactos frecuentes con el Presidente, desde la época de su primera elección como jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

–Usted ya conversó al menos en tres oportunidades con el gobierno Macri. ¿Cuál es su impresión política?

–No tuve solo algunos encuentros, sino muchos. Lo conozco personalmente desde cuando fue electo jefe de gobierno de Buenos Aires. En las últimas tres ocasiones en diciembre: primero en Brasilia, luego en la ceremonia del 10 y por último en la cumbre de Asunción, renovamos de lado a lado el interés en preservar y fomentar la relación bilateral. Esto no sólo es importante para los dos países sino para toda la región. Reiteramos que Argentina es nuestra prioridad: un socio estratégico, primordial. Es un país con el cual precisamos tener una coordinación muy estrecha. Lo que hemos escuchado de Macri va también en esa dirección.
–¿Tenía referencias de su nueva colega, la ministra Susana Malcorra?

–Claro, la conocí personalmente cuando era jefe de gabinete del secretario general de las Naciones Unidas Ban Ki-moon. Estuve varias veces con ella en Nueva York, como embajador en Washington. Tengo de ella la mejor impresión como una profesional muy competente y experimentada. En su puesto en la ONU, da una visión muy abarcadora del mundo.

–Entonces, el flamante escenario político argentino dista de ser una incógnita para usted.

–Efectivamente. Conocí también a otros integrantes del gobierno del presidente Macri, en mi época de embajador en Buenos Aires.

–¿Cuáles son los objetivos prioritarios de Brasil para este año en la relación bilateral?

–Hay varias señales de la importancia de la relación. El hecho de que el presidente Macri haya visitado Brasil antes incluso de asumir el cargo, demuestra la relevancia de la relación. Estoy yendo ahora a Buenos Aires por una invitación de la canciller Malcorra. Vamos a establecer un sistema de consultas regulares y frecuentes. Ahora, el objetivo de la visita es llevar el convite al presidente Macri y mapear nuestra relación. Tenemos que pensar cómo vamos a tratar la integración entre las distintas áreas. Nuestra idea es retomar mecanismos que ya existían y explorar otras alternativas para relanzar la relación bilateral en todas los terrenos: político, comercial, científico-tecnológico, educativo y de investigación espacial. La relación Brasil-Argentina ya tiene una estructura muy densa, con cobertura de todas las áreas. Es así hace muchos años y tengo certeza que será mantenido.

–Las relaciones fueron siempre intensas, pero con períodos conflictivos. ¿Cree que la llegada de Macri facilitará el intercambio comercial, dada la filosofía de este gobierno?

–Las relaciones entre Brasil y Argentina solo fueron difíciles en el pasado remoto. Le diría después de las respectivas independencias y en los períodos militares. Pero desde la redemocratización entre los dos países, el diálogo no podría ser mejor. Informática, investigación en nuevos materiales, espacial y atómica: todas fueron y son áreas de colaboración estrecha. Hay un tejido muy fuerte en todas las áreas. Hay diferencia de posiciones, claro: es natural entre países próximos. Lo importante es tener en mente que siempre tuvimos mecanismos para crear consenso. Tuvimos dificultades comerciales y los resolvimos con las comisiones de monitoreo del comercio. Esa es la característica de nuestro vínculo.

–Este es un gobierno nuevo y representa un cambio singular respecto de los anteriores. Pasará un tiempo inclusive de reacomodación. ¿Qué de concreto puede esperarse en 2016?

-Creo que las señales no solo son positivas sino muy rápidas. La invitación que me realizó la canciller Malcorra fue rapidísima. Estoy yendo en la segunda semana de días útiles de trabajo para los gobiernos en este año. Eso indica que hay gran interés en intensificar las relaciones. Siempre Argentina estuvo en el primer círculo de nuestro interés.

–¿Será posible una visita de Macri en febrero o marzo?

–Dilma ya lo invitó y ahora llevo formalmente la invitación. De nuestra parte esperamos que sea rápido. Discutiremos las fechas por la vía diplomática con la ministra Malcorra. Vamos a trazar un mapa y un plan de acción, con lanzamientos de nuevas iniciativas. Una aproximación entre los dos gabinetes.

–¿Puede haber una aceleración de los acuerdos con la Unión Europea y la Alianza para el Pacífico?

–La posición que nos transmitió el actual gobierno argentino es de total compromiso con relación a las negociaciones con la UE, que comenzará cuando se concrete el intercambio de ofertas para el área de libre comercio. Trabajamos intensamente el año pasado en la elaboración de las ofertas y vamos a trabajar ahora para el intercambio. Cuando Macri vino a Brasilia, como presidente electo, él subrayó el deseo de concluir en un tratado. Lo mismo en la Alianza con el Pacífico. Fueron, precisamente, señalados esos dos bloques. Los de la AP son vecinos nuestros, como el caso de Chile, que tiene una integración política, económica y social. Nosotros tenemos además frontera con el Colombia y Perú. Y México por su economía, con la que nosotros hemos profundizado las relaciones económicas en el marco del Acuerdo de Complementación Económica (ACE).

--¿Va a ser recibido por el presidente Macri?

--Puede ser que sí; dependerá de la agenda del Presidente. A mi me gustaría saludarlo otra vez y abrazarlo. Tendría gran placer.

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