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La Resolución 1325 (2000) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (UNSC) 

lanzó el tema Mujeres, Paz y Seguridad (MPS) en la agenda del órgano. La resolución reconoció, por primera vez, el papel de la mujer en las acciones relacionadas con la paz y la seguridad internacionales, así como el diferente impacto de los conflictos armados en las mujeres y las niñas.

La adopción de esta resolución, el 31 de octubre de 2000, fue el resultado de la convergencia de tres factores: (1) el fortalecimiento del reconocimiento y la defensa de los derechos de las mujeres dentro de las Naciones Unidas; (2) el reconocimiento de los efectos nocivos de los conflictos armados en la población civil, especialmente en las mujeres y las niñas; y (3) el trabajo de las organizaciones de la sociedad civil, en particular las organizaciones de mujeres y de derechos humanos, que influyeron en la decisión de adoptarla y contribuyeron a su texto.

Los conflictos posteriores a la Guerra Fría sin duda han evidenciado indiscutiblemente el impacto desproporcionado en la población civil, en particular las mujeres y los niños. Por ejemplo, según datos de la ONU, alrededor de 60,000 mujeres fueron víctimas de violación en la Guerra de Bosnia (1992-1995) y entre 100,000 y 250,000 en el contexto del genocidio de Ruanda (1994). Además, las mujeres permanecieron en gran medida alejadas de los procesos de prevención y resolución de estos conflictos, de mantener y consolidar la paz y de la reconstrucción posterior al conflicto.

Al mismo tiempo, el sistema de las Naciones Unidas fortaleció su papel en la promoción y protección de los derechos de las mujeres, en línea con el reconocimiento de la "igualdad de derechos de hombres y mujeres" en el Preámbulo de la Carta.

La Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en 1995 en Beijing, constituyó un hito en este proceso, al reconocer que la paz está "indisolublemente ligada al avance de las mujeres, que representan una fuerza esencial para el liderazgo, la resolución de conflictos y la promoción de paz duradera a todos los niveles". La Plataforma de Acción de Beijing también incluyó el tema “mujeres y conflictos armados” como una de las doce áreas críticas de preocupación. A raíz de estos acontecimientos, la sociedad civil comenzó a solicitar una mayor atención al tema por parte del Consejo de Seguridad.

Después de la adopción de la Resolución 1325 (2000), se adoptaron otras ocho resoluciones con el objetivo de fortalecer la acción de la ONU para promover la paz duradera mediante la promoción de la inclusión de la perspectiva de las mujeres con respecto a los asuntos de paz y seguridad internacional. Durante este período, cabe destacar el Estudio Global sobre la Implementación de la Resolución 1325 (2000), preparado por un grupo de expertos independientes coordinado por ONU Mujeres, con motivo de las celebraciones del decimoquinto aniversario de la agenda de Mujeres, Paz y Seguridad.

El Estudio Global es un punto de referencia en la evaluación de los progresos y desafíos para cumplir con la agenda. El estudio destaca, entre otros, la importancia de la prevención de conflictos como una forma efectiva de prevenir la violencia contra las mujeres. También destaca que la mayor participación de las mujeres en las negociaciones de paz tiene un impacto decisivo en el éxito de los acuerdos concluidos.

En los últimos años, el incentivo para aumentar la participación de mujeres militares, policiales y civiles en las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU ha cobrado impulso. La Resolución 2242 (2015) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas  estipuló un objetivo para los Estados miembros de duplicar el porcentaje de participación femenina en las operaciones de mantenimiento de la paz (ese año, en promedio, 3.7% para los militares y 9.5% para la policía) hasta 2020. Posteriormente, en agosto de 2017, el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, estableció objetivos más ambiciosos, pidiendo a todos los países que aportan contingentes que garanticen de inmediato el objetivo del 15% de los militares y el 20% de los oficiales de policía para la representación de las mujeres en operaciones de mantenimiento de la paz.

La misma Resolución 2242 (2015) recomendó a los estados miembros de la ONU que desarrollaran estrategias nacionales para implementar la agenda de MPS. Esta recomendación inició la preparación de planes de acción nacionales por parte de los Estados miembros. Actualmente, 79 países y 11 organizaciones regionales tienen planes de acción. Haga clic aquí para obtener más información sobre la implementación de la agenda de MPS en todo el mundo.

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