Ir direto para menu de acessibilidade.
Portal do Governo Brasileiro
Início do conteúdo da página
50

El Gobierno brasileño tomó conocimiento, hoy, con gran preocupación de la decisión del gobierno de los Estados Unidos, de aplicar un sobre arancel del 25% a las importaciones de acero y del 10% a las importaciones de aluminio, basándose en presunta justificación de seguridad.
 
Las medidas causarán graves perjuicios a las exportaciones brasileñas y tendrán un significativo impacto negativo en los flujos bilaterales de comercio, ampliamente favorables a los Estados Unidos en los últimos 10 años, y en las relaciones comerciales y de inversiones entre los dos países.
 
Desde el inicio de las investigaciones del Departamento de Comercio de los EE.UU., en el primer semestre de 2017, el Gobierno brasileño, en coordinación con el sector siderúrgico nacional, buscó en sucesivas gestiones evitar la aplicación de las medidas a las exportaciones brasileñas, aclarando al Gobierno estadounidense y a otros actores relevantes en aquel país que los productos de Brasil no causan amenaza a los intereses comerciales o de seguridad de los Estados Unidos. Al contrario, las industrias de ambos países se integran y se complementan. Cerca del 80% de las exportaciones brasileñas de acero son de productos semiacabados, utilizados como insumo por la industria siderúrgica norteamericana. Al mismo tiempo, Brasil es el mayor importador de carbón siderúrgico de los Estados Unidos (cerca de 1.000 millones de dólares, en 2017), destinado principalmente a la producción brasileña de acero exportado a ese país.
 
Las medidas norteamericanas minarán los esfuerzos en curso en el Foro Global del Acero, del cual los EE.UU. son parte, con miras a solucionar la cuestión del exceso de capacidad en el sector siderúrgico, que es la verdadera raíz de los problemas enfrentados por el sector.
 
Las medidas restrictivas a las importaciones de acero y aluminio son incompatibles con las obligaciones de los Estados Unidos al amparo de la Organización Mundial del Comercio y no se justifican tampoco por las excepciones de seguridad del GATT de 1994.
 
Al mismo tiempo que manifiesta preferencia por la vía del diálogo y de la colaboración, Brasil reafirma que recurrirá a todas las acciones necesarias en los ámbitos bilateral y multilateral para preservar sus derechos e intereses.
 
Ministros Aloysio Nunes Ferreira y Marcos Jorge
 

Fim do conteúdo da página