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Desearía, inicialmente, dirigir un caluroso saludo al Presidente Mauricio Funes, de El Salvador, país sede de este Período de Sesiones de la CEPAL y que asume ahora la presidencia de la Comisión para el Período 2012-2014, ejercida por el Brasil de 2010 a 2012.

Saludo, igualmente, a las delegaciones de los Estados miembros de la CEPAL, presentes en esta reunión.

También quisiera saludar a la amiga Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, que está conduciendo la institución brillantemente y contribuyendo al desarrollo sostenible e igualitario en la región. Saludo a Antonio Prado, Secretario Ejecutivo adjunto, compatriota querido, por medio de quien saludo a todos los funcionarios de esta Comisión que tanto admiramos.

Amigas y amigos,

El documento “Cambio Estructural para la Igualdad, una visión integrada para el desarrollo”, que será debatido en las reuniones de la CEPAL, mantiene el abordaje del que fue presentado en Brasilia, en 2010, intitulado “La Hora de la Igualdad, brechas a cerrar, caminos por abrir”.

Estos dos estudios dan continuidad a la tradición histórica de la CEPAL y fortalecen su inestimable contribución al pensamiento económico latinoamericano.

Nuestro desafío y compromiso político mayor hacia la región, como el Presidente Luiz Inácio Lula da Silva mencionó en el discurso de clausura de la reunión de la CEPAL en 2010, es el de implementar políticas de desarrollo para la gran mayoría de la población, a la inversa de lo que se hacia anteriormente.

Mi Gobierno continua persiguiendo esa meta.

Brasil, como otros países de la región, realizó una gran transformación económica y social en los últimos años. Consolidó un modelo de desarrollo donde el enfrentamiento a la desigualdad se convirtió en la cuestión central.

Ninguna forma de crecimiento es moral y económicamente deseable y sostenible sin una correspondiente mejora en las condiciones de vida de su población. Para superar la exclusión - esa histórica deuda de América Latina - nuestro gobierno, al igual que otros varios en la región, está redefiniendo y fortaleciendo los instrumentos de planificación y de acción del Estado.

Los programas de transferencia de la renta, entre otras iniciativas, han sido consolidados y ampliados. Trabajamos para lograr transformaciones significativas, renovando nuestra infraestructura energética y logística, al mismo tiempo que estimulamos la producción local de bienes y servicios, a fin de corresponder al aumento de los ingresos generado por el pleno empleo, por los aumentos del salario por encima de la inflación y por las transferencias operadas por medio de los programas sociales.

Construimos un mercado de consumo masivo, habiendo sacado de la miseria y de la pobreza a millones de personas, lo que permitió la creación de un círculo virtuoso en nuestra economía.

Nuestro sistema financiero, con políticas de inclusión bancaria, crédito popular y financiación para el desarrollo, también pasó a incorporar a millones de hombres y mujeres. Los bancos públicos se han fortalecido. La ampliación del crédito en la economía brasileña ha permitido su crecimiento de un nivel de menos del 25% del PIB en 2002 a alrededor del 50% del PIB actualmente.

Brasil redujo su vulnerabilidad externa por medio de una política macroeconómica consistente, con reducción de la deuda pública interna y externa y políticas comercial, industrial y agrícola activas.

Amigas y amigos,

En los días presentes nuestros gobiernos se hallan confrontados al desafío de enfrentar la peor crisis internacional de las últimas décadas, manteniendo y profundizando la trayectoria del desarrollo con igualdad. Tenemos una larga agenda de cambios estructurales para garantizar el desarrollo: la incorporación del progreso técnico, el aumento de la productividad, la disminución de la heterogeneidad estructural interna y regional apuntando a una convergencia de renta y producción para reducir las desigualdades dentro de nuestros países y nuestras diferencias con los países desarrollados.

Esos temas no pueden ser examinados de manera aislada, deben ser parte de la visión integrada para la cual la contribución de la CEPAL ha sido decisiva.
El cambio estructural hacia la igualdad supone un énfasis en las políticas de educación y de salud.

Exige fortalecer la producción, valorizar la ciencia, la tecnología y la innovación. Al mismo tiempo, mi gobierno viene desarrollando varias acciones, como la reducción de las tasas de interés - las tasas nominales más bajas en décadas -, lo que contribuye para lograr una política cambiaria más equilibrada.

El Programa Brasil sin Miseria eliminará la pobreza absoluta hasta el 2014. Nuestra política industrial, los avances macroeconómicos y las políticas sociales no deben contraponerse entre sí. Sí deben convergir hacia un fin común que es el crecimiento con cambio estructural e igualdad.

No creemos que nuestro desarrollo pueda estar aislado del futuro de nuestros vecinos. Debemos crecer juntos, combatiendo la desigualdad. Ya en 1988 la Constitución Brasileña estableció el compromiso con la integración regional.

América Latina y el Caribe aún tienen un comercio intrarregional que no llega al 20% del PIB regional, mientras que en Europa llega al 67% y en Asia al 40%. Hay mucho espacio para el crecimiento del comercio intrarregional y para la cooperación económica, social, cultural y política.

Los acuerdos regionales de comercio, la UNASUR y la CELAC, especialmente, son instrumentos que pueden realizar esa integración.

Finalmente, el desarrollo y la igualdad están de regreso a la agenda de la región. No podemos aceptar que ciclos externos adversos y extravagancias del sistema financiero internacional hagan retroceder nuestros avances.

Cepalinos como Raúl Prebisch, Celso Furtado, Aníbal Pinto, Fernando Fajnzylber, Barros de Castro y mi querida profesora Maria da Conceição Tavares nos alertaron sobre esas trampas y nos mostraron alternativas.

Deseo que la CEPAL continúe formulando un pensamiento nuestro. Un pensamiento con raíces en nuestra región. Y que mantenga su contribución efectiva para que los gobiernos de América Latina y el Caribe puedan retirar a millones de personas de la pobreza y de la miseria, construyendo un futuro digno y sostenible que incluya a todos los seres humanos.

Que tengan todos un excelente trabajo.
Muchas gracias.
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