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"La Cumbre fue positiva"

Por Martín Piqué
Desde Santo Domingo

Apenas terminó la Cumbre del Grupo Río, el canciller brasileño Celso Amorim bajó las escaleras de la casona de la Cancillería dominicana que se usó como sede del encuentro. Un edificio colonial con vista al malecón y al Mar Caribe. Amorim participó del debate en representación del presidente de Brasil, Lula da Silva, quien decidió permanecer en ese país por los festejos del bicentenario de la independencia. Figura de consulta permanente en todos los foros diplomáticos -hay una frase conocida que dice que lo único permanente en Brasil es la política exterior de Itamaraty-, Amorim cuestionó una de las definiciones más controvertidas que Alvaro Uribe había lanzado durante su discurso: su cruzada para que la inviolabilidad de la soberanía de los Estados y el derecho a la seguridad de los ciudadanos de otro país sean equiparados en la jurisprudencia internacional. "Yo no comparto eso", dijo Amorim en la entrevista con Página/12.

El canciller brasileño accedió a responder las preguntas de este diario, pero en un momento no tuvo otra alternativa que interrumpir la entrevista: uno de sus colaboradores le pasó un celular y del otro lado estaba Lula. "Me dijo que está muy satisfecho", contó después de cortar la comunicación.

-¿El final de la Cumbre no fue un poco abrupto?

-Abrupto pero positivo. Hay un documento escrito que es muy claro, por lo tanto es un final positivo. Esto permitió la clausura de un problema, claro que sabemos que hay cuestiones de fondo que seguirán siendo discutidas. No son cosas sencillas, pero es bueno que hayamos llegado a un documento importante con todos los elementos que eran necesarios para que Ecuador considerara cerrado el episodio. Por lo menos en este aspecto la Cumbre fue positiva.

-Ahora hay que esperar la respuesta que dará la Organización de Estados Americanos con la comisión que viaje a Colombia.

-Sí, pero bueno, uno de los objetivos de la reunión era crear las condiciones para que pasara lo que pasó: las disculpas sin condicionantes; eso ya está en el documento. Creo que es bueno porque la OEA va a certificar la cosa. Ahora el paso ha sido dado de vuelta. Esto cambia el sentido de la reunión de la OEA, cambia el sentido de su misión.

-¿Qué opina sobre el argumento de Uribe de que son equiparables la inviolabilidad de la soberanía de los Estados y la seguridad de los ciudadanos?

-Esas son cuestiones conceptuales. Lo único es que él sabe que hay un principio consagrado en el derecho internacional que es el derecho a la integridad territorial de los Estados. Hay también principios de no injerencia que, de alguna manera, contemplan el aspecto que el presidente de Colombia ha mencionado. Pero uno no puede ser utilizado para limitar el otro.

-¿Cree que en América latina existe el riesgo de que haya un avance de la doctrina del ataque preventivo?

-El propio presidente Uribe ha dicho que no tiene esa visión. Lo dijo de manera muy clara. Creo que la idea del ataque preventivo en nuestro continente está afuera. Esta clarísimo. En Latinoamérica por lo menos está afuera.

-Pero en cierta forma, el operativo sobre Ecuador ¿no dejó sentado un antecedente?

-Justamente (Uribe) pidió disculpas, por eso entonces no es un antecedente. Y dice que no se va a repetir. Entonces esto no deja ningún precedente.

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