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Intervención del Ministro de Estado de Relaciones Exteriores, Embajador Ernesto Araújo, en la reunión ministerial informal de la OMC – Davos, 25 de enero de 2019

Señor Presidente,

Brasil está comprometido con la reforma de la OMC, tal como el Presidente Jair Bolsonaro anunció en su discurso de apertura del Foro de Davos, el 22 de enero.

El Presidente Bolsonaro fue elegido el pasado mes de octubre con el mandato claro de restaurar la soberanía, el orden y la libertad económica, a partir de lo más hondo de una de las más graves crisis de nuestra historia. Su mandato también es el de restaurar el crecimiento sostenible y la prosperidad.

Está en marcha un enorme esfuerzo del gobierno brasileño para aprobar reformas necesarias desde hace mucho, para reducir costos, desregular, facilitar los negocios y el emprendimiento, abrir la economía.

En el comercio internacional, nuestra diplomacia económica es fundamental para contribuir con este propósito.

Estamos implementando una política de negociaciones comerciales en sintonía con el mundo de hoy y con las realidades económicas.

Brasil está consciente de su responsabilidad. Somos la octava economía del mundo. Somos una nación líder en agricultura –y es importante mencionar que la producción agrícola brasileña es la más sostenible del mundo, y que nuestro compromiso con esa sustentabilidad es inquebrantable. Contamos con un gran potencial para también convertirnos en líderes en otras áreas del comercio mundial y en la innovación. La política comercial brasileña buscará liberar todo ese potencial de Brasil para aumentar su contribución al comercio mundial, y la OMC constituye una parte indispensable de este esfuerzo.

La OMC hoy se ve condicionada por nuevas tendencias y grandes transformaciones geopolíticas. La organización se encuentra frente a un desafío sistémico. Ningún país individual debe ser responsabilizado por esta crisis. Se trata del resultado de una nueva distribución del poder global y de nuevas fuentes de competencia.

En Brasil, los electores optaron por un camino que combina la libertad económica con un fuerte sentimiento de identidad nacional y de sus valores. Estamos convencidos de que esas dos dimensiones –la de la libertad económica y la de los valores– se refuerzan mutuamente. La única base sólida para una economía liberal competitiva es una sociedad coherente, auténtica y libre. Eso también se aplica al plano internacional. En todo el mundo, el único fundamento para el liberalismo es la libertad. La única fundación sólida para la economía liberal global es la libertad humana.

En 1994, cuando se creó la OMC, se hablaba mucho en el “fin de la historia”. Se consideraba que la democracia liberal era un dato incuestionable como base para el sistema internacional. Pero la democracia liberal ya no es más un dato incuestionable. Hoy, el comercio puede funcionar como una gran fuerza a favor de la democracia liberal. Pero el comercio también puede funcionar como una fuerza que conduce a lo opuesto de la democracia liberal. Nos corresponde a nosotros hacer del comercio una fuerza a favor del bien, de la libertad y del progreso humano.

Brasil considera que la revisión de la estructura de la OMC es necesaria. Brasil está comprometido con el proceso de reforma y modernización de la OMC, en consonancia con nuestros valores. Pues no estamos solo frente a una cuestión de eficiencia del sistema multilateral de comercio. Se trata de una cuestión que involucra valores y opciones existenciales profundas.

Brasil está preparado para ser una fuerza de cambio.

Brasil participará de las discusiones sobre la agenda de reformas de la OMC con toda su capacidad.

Algunos puntos sobre el camino que tenemos por delante:

En el ámbito de los arreglos institucionales existentes, tenemos evidentemente el tema del mecanismo de solución de controversias. Brasil está listo para examinar constructivamente formas de satisfacer las preocupaciones existentes. Pero está claro que el sistema de solución de controversias, en especial el Órgano de Apelación, constituye una parte integral del sistema multilateral de comercio. La adaptación y reforma presuponen el funcionamiento y la propia existencia del mecanismo.

Correlativamente, conviven los asuntos de monitoreo y transparencia. Brasil ya presentó propuestas con el objetivo de perfeccionar el trabajo de los comités regulares y estamos preparados para estar en la vanguardia de ese campo. La iniciativa canadiense de fortalecer la función deliberativa de la OMC es un paso en la dirección correcta. Tenemos la expectativa de coordinar la dimensión de normas sanitarias y fitosanitarias de esta iniciativa. Suiza también presentó una propuesta de transparencia para reglas de origen no preferenciales, la cual hemos copatrocinado.

En el dominio de las reglas del proceso negociador, Brasil está listo para negociar en cualquier formato –bilateral, plurilateral, multilateral. Brasil está preparado para ser una fuerza decisiva en el proceso de toma de decisiones que conduzca a reformas y modernización.

En cuanto a los temas a negociar, Brasil desea revitalizar el brazo negociador de la OMC. Les aseguro que Brasil está dispuesto a discutir cualquier agenda y cualquier tema. Acogemos con satisfacción, por ejemplo, la iniciativa trilateral de los Estados Unidos, Unión Europea y Japón, que plantea cuestiones fundamentales (tales como la transferencia forzada de tecnología y el tema de las compañías controladas por el Estado). Brasil será ambicioso en todos los frentes negociadores, desde la facilitación de inversiones hasta el comercio electrónico. Brasil también está dispuesto a discutir nuevas reglas de tratamiento especial y diferenciado en acuerdos futuros.

No obstante, cualquier agenda de reforma, para ser exitosa, debe incluir necesariamente el tema de los subsidios agrícolas. Para Brasil, eso es clarísimo e ineludible.

En las próximas semanas, Brasil presentará un documento conceptual con sus ideas y visiones sobre la reforma de la OMC. Estaremos enteramente abiertos a discutir y negociar con todos los socios interesados en la reforma y modernización de la Organización. Nuestra posición es clara: favorecemos la reforma y estamos listos para negociar de buena fe, fortaleciendo el sistema multilateral de comercio.

Muchas gracias.

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