Ir direto para menu de acessibilidade.
Portal do Governo Brasileiro
Início do conteúdo da página

Maria Elisa Berenguer, Embajadora de Brasil en Colombia

En el año en que Suramérica recibirá por primera vez los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, nuestros esfuerzos conjuntos serán decisivos para derrotar el virus.

La población mundial afronta un problema que no es nuevo, pero que sí ha repercutido de gran forma en la vida de muchos ciudadanos. Declarado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) una “emergencia de salud pública de importancia internacional” el pasado 1º de febrero, el zika representa un desafío para los países afectados. Apenas en la región, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha constatado la transmisión local del virus en 31 países y territorios. En ese contexto, Brasil y Colombia —los dos países con más casos— han adoptado acciones de distintos órdenes para superar la amenaza y disminuir las posibilidades de contagio.

En la gran mayoría de los casos, la infección por el virus del Zika es asintomática o provoca efectos muy leves. Causan preocupación, sin embargo, las consecuencias observadas en un pequeño grupo de personas infectadas. En los locales en donde se ha registrado mayor presencia del zika se ha notado un incremento en la manifestación de síndrome de Guillain-Barré —que provoca un serio cuadro de parálisis— y de bebés con desarrollo anormal de sus cerebros, la microcefalia.

Aunque todavía sean necesarias más investigaciones para aclarar la posible vinculación entre el zika y esas enfermedades, así como sobre los mecanismos de transmisión del virus, necesitamos todos, ciudadanos, gobiernos y científicos, trabajar de la mano para que se supere esa situación cuanto antes.

En los foros internacionales y regionales, Brasil y Colombia se están destacando por el suministro continuo de informaciones recaudadas internamente, las cuales son instrumentales para auxiliar las investigaciones y decisiones pertinentes. Es exactamente con base en esos datos brindados por los países que la OMS recomienda no adoptar restricciones generales a los viajes o al comercio con países afectados, excepto en el caso de las embarazadas.

En el marco de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), en la cumbre de enero pasado, en que se confirmó el apoyo de la región a la Misión Política Especial de la ONU para verificar el fin del conflicto en Colombia, Brasil propuso una acción de cooperación regional en la lucha contra el zika, basada en las experiencias de nuestros países en el combate contra enfermedades tropicales similares, como el dengue y el chikunguña. Aprobada la propuesta, los ministros de Salud de 14 países latinoamericanos se reunieron en Montevideo a inicios de febrero y acordaron diversas medidas conjuntas, incluyendo campañas de educación colectiva. En esa misma ocasión, el ministro de Salud del Brasil invitó a los países del Mercosur y asociados, lo que incluye a Colombia, a participar de capacitaciones ofrecidas por institutos brasileños para la ejecución de pruebas de laboratorio desarrolladas en Brasil que permiten una célere detección del zika.

Internamente, Brasil está en estado de vigilancia y desarrolla una intensa campaña para combatir el Aedes aegypti, mosquito transmisor del virus. Los fondos presupuestales fueron reforzados en 2016 con cerca de US$130 millones adicionales. Recursos públicos también financian líneas de investigación de centros nacionales de excelencia, como la Fundación Oswaldo Cruz, que en Colombia colabora en la creación de la red de bancos de leche humana, y el Instituto Butantan, que tiene historial de suministro de sueros a los colombianos victimados por serpientes y orugas. Las investigaciones ya han permitido a los científicos brasileños aislar el agente patógeno y hacer su secuenciación genética.

El gobierno brasileño montó, además, una robusta fuerza de tarea. Casi 600.000 militares, agentes de salud y voluntarios están movilizados para eliminar los posibles criaderos de mosquitos. El pasado 13 de febrero, la presidenta Dilma Rousseff, ministros, gobernadores y alcaldes lideraron acciones de limpieza comunitaria contra el Aedes aegypti en los 350 municipios más afectados. Diversas ciudades en las fronteras están siendo intervenidas, incluyendo Tabatinga, vecina de Leticia.

Con todas esas acciones también se busca concientizar a la población de que muchas de las medidas profilácticas dependen de sus esfuerzos, pues 80% de los criaderos del mosquito están en las residencias. Pequeñas cantidades de agua limpia son necesarias para la reproducción del Aedes aegypti, cuyos huevos pueden resistir hasta año y medio en lugares secos en espera del líquido. Por eso es sumamente importante que la población revise y cubra reservorios y objetos que puedan acumular agua, incluyendo botellas, recipientes plásticos y la basura. También se recomienda la aplicación de larvicidas en pozos, piscinas y otros compartimientos de almacenamiento. Otras medidas sencillas y efectivas son el uso de telas antimosquitos y de repelentes.

Un tema de especial atención del gobierno brasileño es la seguridad de los atletas y turistas que visitarán el país para los Juegos Olímpicos y Paralímpicos Río 2016, del 5 al 21 de agosto y del 7 al 18 de septiembre, respectivamente. Aunque, por razones climáticas, en ese período la proliferación del mosquito transmisor es mucho menor, las autoridades han elaborado un plan de prevención que contempla trabajos diarios de concientización y de control de focos del Aedes aegypti alrededor de las instalaciones deportivas y en locales de gran circulación, en estrecha coordinación con los comités Olímpico y Paralímpico Internacional. Esa intensa labor gubernamental fue aplaudida por las directoras de la OMS y la OPS durante su visita a Río de Janeiro en febrero.

Si bien por el momento hay todavía varios brotes activos del zika en Latinoamérica, no hay que generar pánico o temores infundados. Unidos, los gobiernos, la comunidad científica y, en especial, la ciudadanía vamos a derrotar al virus. Estoy segura de que, con ocasión de los primeros Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Suramérica, vamos a tener todas las condiciones para celebrar, además del fin del conflicto colombiano, la congregación universal de los pueblos en un ambiente de mucha alegría y festividad.

Fim do conteúdo da página