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Declaración de Brasilia – Reunión Ministerial del Cono Sur sobre Seguridad en las fronteras

1. Nosotros, los Ministros y Altas Autoridades de Relaciones Exteriores, de Interior, de Defensa, de Justicia, de Seguridad y de Control de Drogas de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, nos reunimos el 16 de noviembre de 2016, en la ciudad de Brasilia, para abordar la temática de la seguridad en las fronteras y acordar objetivos prioritarios y directrices para el desarrollo de acciones coordinadas.

2. Reiteramos nuestro pleno respeto a los derechos humanos y garantías fundamentales y el compromiso de continuar aplicando la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional (CNUDOT) y sus Protocolos, así como los instrumentos pertinentes acordados en la región.

3. Reafirmamos que los acuerdos y mecanismos de cooperación bilaterales son elementos esenciales para fortalecer la seguridad ciudadana en nuestros países.

4. Manifestamos nuestra preocupación por el incremento de la delincuencia organizada transnacional en nuestra región, así como por los potenciales impactos resultantes de amenazas globales como el terrorismo internacional y los delitos cibernéticos, y en ese sentido reconocemos que, en el contexto de seguridad actual, los mecanismos de cooperación son herramientas centrales para reforzar la acción conjunta de los Estados.

5. Subrayamos nuestra convicción de que la seguridad en las fronteras requiere una visión regional integral, que incorpore las dimensiones política, social, económica y normativa, basada en el principio de responsabilidad compartida, que facilite el comercio internacional y la circulación de personas y bienes entre nuestros países, y consecuentemente promueva el desarrollo de nuestra región.

6. Analizamos, de manera franca y abierta, los desafíos para una acción efectiva orientada a prevenir y combatir la delincuencia organizada transnacional, reafirmando que nuestras fronteras son zonas privilegiadas de integración, cooperación e intercambio cultural y comercial entre nuestros pueblos. En ese sentido, compartimos el siguiente diagnóstico:

a) Los delitos transnacionales están en el centro de muchos de los problemas de seguridad en nuestra región, tienen efectos nocivos sobre nuestras sociedades y afectan negativamente el desarrollo sostenible.

b) El tráfico ilícito de armas de fuego, municiones y explosivos y de drogas alimenta la delincuencia organizada y la violencia en nuestras ciudades. El contrabando perjudica nuestras economías, y genera desempleo. El incremento de actividades relacionadas al lavado de activos genera distorsiones que afectan el sistema económico de nuestros países y fomenta la corrupción. La trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes violan los derechos fundamentales de nuestros ciudadanos, afectando principalmente a las mujeres y los niños.

c) Los controles en los pasos internacionales habilitados y la vigilancia terrestre, aérea, marítima, lacustre y fluvial a lo largo de nuestras fronteras deben ser priorizados, perfeccionados y modernizados de manera permanente, para hacer frente a las nuevas dinámicas de la delincuencia organizada transnacional.

d) La forma más efectiva de enfrentar la delincuencia transnacional es a través de la cooperación en tres ámbitos: nacional, bilateral y regional. El fortalecimiento simultáneo e integrado de esos tres ámbitos es fundamental para una respuesta coherente, ágil, efectiva y enfocada a alcanzar los objetivos propuestos.

e) En el ámbito nacional, el fortalecimiento de la articulación entre las agencias competentes, con la participación de los entes subnacionales cuando corresponda, es la base de una acción nacional coordinada y efectiva, permitiendo identificar y tratar de manera adecuada los desafíos institucionales, legislativos y financieros.

f) En el ámbito bilateral, los mecanismos de cooperación deben ser fortalecidos a través de acuerdos y arreglos, incluyendo acciones operacionales coordinadas y la facilitación de los medios necesarios para su ejecución.

g) En el ámbito regional, es necesario desarrollar una visión estratégica compartida de seguridad en las fronteras, con miras a fortalecer los mecanismos existentes y adecuarlos para dar respuestas inmediatas y ágiles, a partir de una perspectiva flexible y dinámica.

h) Es momento de pasar a la acción y avanzar hacia políticas públicas transformadoras, basadas en la obtención y el intercambio de información precisa, tanto cuantitativa como cualitativa, sobre las vulnerabilidades, problemas y desafíos en las áreas fronterizas.

7. Frente a este diagnóstico, resaltamos nuestra determinación de prevenir, perseguir y sancionar los delitos transnacionales y de profundizar el desarrollo económico y social de las fronteras, dentro de un criterio de responsabilidad compartida de seguridad ciudadana.

8. Nuestros Gobiernos, en el marco de su soberanía y sus respectivos ordenamientos jurídicos, se comprometen a unir esfuerzos en la lucha contra las organizaciones criminales que actúan en la región.

9. Para esa finalidad, acordamos los siguientes objetivos prioritarios y directrices:

FORTALECER LA COOPERACIÓN

i. Fortalecer la cooperación operacional inter-agencias en materia de seguridad, control y vigilancia de fronteras, de acuerdo con los ordenamientos jurídicos nacionales y las obligaciones internacionales.

ii. Promover encuentros frecuentes de las autoridades nacionales responsables por la seguridad en las fronteras, con miras a, entre otras acciones, desarrollar operaciones coordinadas e intercambiar experiencias para combatir los delitos transnacionales.

iii. Fomentar la formación y capacitación conjunta del personal de seguridad, control y vigilancia de fronteras.

iv. Reforzar la coordinación y cooperación entre esferas nacionales y subnacionales de gobierno, de conformidad con sus respectivos ordenamientos jurídicos.

v. Identificar desafíos institucionales y buscar los medios tecnológicos, financieros y materiales y los recursos humanos adecuados para enfrentarlos.

vi. Incrementar el control del espacio aéreo en las fronteras comunes, mediante el fortalecimiento de la cooperación operacional inter-agencias, en conformidad con los ordenamientos jurídicos nacionales.

vii. Promover una cooperación judicial, policial y de agencias de inteligencia, para aumentar y agilizar la capacidad de respuesta frente a las diferentes formas y manifestaciones de la delincuencia organizada transnacional.

viii. Concentrar los esfuerzos en apoyar el establecimiento de órganos mixtos de investigación en procesos, actuaciones o investigaciones judiciales en uno o más Estados, de conformidad con el artículo 19 de la CNUDOT.

ix. Promover la efectiva coordinación de los controles de fronteras, generando un intercambio de información sistematizado, modernizando progresivamente la infraestructura de control y mejorando las condiciones de trabajo y seguridad de los funcionarios intervinientes.

x. Utilizar nuevas tecnologías y perfeccionar las existentes, con el propósito de incrementar la efectividad de las acciones de combate a las organizaciones criminales.

xi. Promover, conforme a los ordenamientos jurídicos nacionales y las obligaciones internacionales, el desarrollo de los siguientes aspectos prioritarios:
- cooperación entre instituciones de prevención y combate a la delincuencia transnacional, de acuerdo con las prioridades nacionales;
- fortalecimiento de los controles, nacionales y regionales, de precursores químicos, de drogas, de marcaje y rastreo de armas de fuego, y de vehículos hurtados o robados;
- prevención y combate al lavado de activos y al financiamento del terrorismo;
- prevención y combate a la trata de personas y al tráfico ilícito de migrantes; y
- desarrollo de un sistema de intercambio de información sobre vuelos irregulares transfronterizos.

xii. Fomentar en el ámbito del Mercosur y Estados Asociados el análisis de las legislaciones nacionales en materia de tipificación y sanción de los delitos transnacionales con el objetivo de alinearlas para incrementar la cooperación jurídica internacional.

CONSOLIDAR LA COOPERACIÓN REGIONAL CONTRA LA DELINCUENCIA TRANSNACIONAL

i. Establecer una visión común sobre las necesidades, vulnerabilidades, potencialidades y desafíos en las fronteras, basada en los principios de justicia y respeto a los derechos humanos.

ii. Fortalecer, de manera prioritaria, el tratamiento del problema de la delincuencia transnacional en el marco de los acuerdos existentes y en los foros regionales, en particular Mercosur y UNASUR.

iii. Coordinar posiciones a fin de desarrollar sinergias entre los diversos mecanismos de cooperación existentes en el área de seguridad pública, con miras a la consolidación de un marco coherente y sistemático para orientar las acciones de prevención y combate a los delitos transnacionales, incluyendo la definición de metas, objetivos e indicadores de acompañamiento.

CONOCER LA FRONTERA

i. Incentivar a las instituciones de investigación científica y académica para, en coordinación con sus contrapartes, desarrollar estudios sobre los desafíos, vulnerabilidades, necesidades y potencialidades en las fronteras, desde la perspectiva de la seguridad, teniendo en cuenta la diversidad política, económica, cultural y social en las fronteras.

ii. Definir metodologías compatibles para los estudios sobre las fronteras, con énfasis en la seguridad pública, para permitir la comparación de resultados y contribuir a la elaboración de políticas públicas.

iii. Fomentar la celebración de convenios entre las instituciones de investigación científica y académica para la obtención, análisis, difusión e intercambio de información, estadísticas, estudios ya realizados y buenas prácticas.

10. Acordamos establecer un mecanismo flexible conformado por una red de puntos focales, que mantendrá contactos frecuentes y encuentros periódicos cuando sea necesario, preferentemente en el marco de encuentros regionales y multilaterales, para desarrollar los objetivos y directrices acordados, formular recomendaciones y concertar posiciones en los organismos regionales existentes.


Declaração de Brasília – Reunião Ministerial do Cone Sul sobre Segurança nas Fronteiras

1. Nós, os Ministros e Altas Autoridades das Relações Exteriores, do Interior, da Defesa, da Justiça, de Segurança e de Controle de Drogas de Argentina, Bolívia, Brasil, Chile, Paraguai e Uruguai, reunimo-nos em 16 de novembro de 2016, na cidade de Brasília, para tratar a temática da segurança nas fronteiras e acordar objetivos prioritários e diretrizes para o desenvolvimento de ações coordenadas.

2. Reiteramos nosso pleno respeito aos direitos humanos e garantias fundamentais e o compromisso de continuar aplicando a Convenção das Nações Unidas contra o Crime Organizado Transnacional (UNTOC) e seus Protocolos, bem como os instrumentos pertinentes acordados na região.

3. Reafirmamos que os acordos e mecanismos de cooperação bilaterais são elementos essenciais para fortalecer a segurança cidadã em nossos países.

4. Manifestamos nossa preocupação com o aumento da criminalidade organizada transnacional em nossa região, bem como com os potenciais impactos decorrentes de ameaças globais como o terrorismo internacional e os crimes cibernéticos e, nesse sentido, reconhecemos que, no contexto de segurança atual, os mecanismos de cooperação são ferramentas centrais para reforçar a ação conjunta dos Estados.

5. Sublinhamos nossa convicção de que a segurança nas fronteiras requer uma visão regional integral, que incorpore as dimensões política, social, econômica e normativa, baseada no princípio de responsabilidade compartilhada, que facilite o comércio internacional e a circulação de pessoas e bens entre nossos países, e consequentemente promova o desenvolvimento de nossa região.

6. Analisamos, de maneira franca e aberta, os desafios para uma ação efetiva orientada para prevenir e combater a criminalidade organizada transnacional, reafirmando que nossas fronteiras são zonas privilegiadas de integração, cooperação e intercâmbio cultural e comercial entre nossos povos. Nesse sentido, compartilhamos o seguinte diagnóstico:

a) Os crimes transnacionais estão no centro de muitos dos problemas de segurança em nossa região, têm efeitos nocivos sobre nossas sociedades e afetam negativamente o desenvolvimento sustentável.

b) O tráfico ilícito de armas de fogo, munições e explosivos e de drogas alimenta o crime organizado e a violência em nossas cidades. O contrabando prejudica nossas economias e gera desemprego. O aumento de atividades relacionadas com a lavagem de dinheiro gera distorções que afetam o sistema econômico de nossos países e fomenta a corrupção. O tráfico de pessoas e o tráfico ilícito de migrantes violam os direitos fundamentais de nossos cidadãos, afetando principalmente as mulheres e as crianças.

c) Os controles nas passagens de fronteira habilitadas e a vigilância terrestre, aérea, marítima, lacustre e fluvial ao longo de nossas fronteiras devem ser priorizados, aperfeiçoados e modernizados de modo permanente, para fazer frente às novas dinâmicas do crime organizado transnacional.

d) A forma mais efetiva de enfrentar o crime transnacional é por meio da cooperação em três âmbitos: nacional, bilateral e regional. O fortalecimento simultâneo e integrado desses três níveis é fundamental para uma resposta coerente, ágil, efetiva e dirigida para alcançar os objetivos propostos.

e) No âmbito nacional, o fortalecimento da articulação entre as agências competentes, com a participação dos entes subnacionais, quando apropriado, é a base de uma ação nacional coordenada e efetiva, permitindo identificar e tratar de maneira adequada os desafios institucionais, legislativos e financeiros.

f) No âmbito bilateral, os mecanismos de cooperação devem ser fortalecidos por meio de acordos e ajustes, incluindo ações operacionais coordenadas e a facilitação dos meios necessários para sua execução.

g) No nível regional, é necessário desenvolver uma visão estratégica compartilhada de segurança nas fronteiras, com vistas a fortalecer os mecanismos existentes e a adequá-los para dar respostas imediatas e ágeis, a partir de uma perspectiva flexível e dinâmica.

h) É momento de passar para a ação e avançar para políticas públicas transformadoras, baseadas na obtenção e no intercâmbio de informação precisa, tanto quantitativa como qualitativa, sobre as vulnerabilidades, problemas e desafios nas áreas fronteiriças.

7. Diante desse diagnóstico, ressaltamos nossa determinação de prevenir, processar e punir os crimes internacionais e de aprofundar o desenvolvimento econômico e social das fronteiras, a partir de um critério de responsabilidade compartilhada de segurança cidadã.

8. Nossos Governos, no marco de sua soberania e seus respectivos ordenamentos jurídicos, comprometem-se a unir esforços na luta contra as organizações criminosas que atuam na região.

9. Para essa finalidade, acordamos os seguintes objetivos prioritários e diretrizes:

FORTALECER A COOPERAÇÃO

i. Fortalecer a cooperação operacional interagências em matéria de segurança, controle e vigilância de fronteiras, de acordo com os ordenamentos jurídicos nacionais e as obrigações internacionais.

ii. Promover encontros frequentes das autoridades nacionais responsáveis pela segurança nas fronteiras, com vistas a, entre outras ações, desenvolver operações coordenadas e intercambiar experiências para combater os crimes transnacionais.

iii. Fomentar a formação e capacitação conjunta do pessoal de segurança, controle e vigilância de fronteiras.

iv. Reforçar a coordenação e a cooperação entre esferas nacionais e subnacionais de governo, em conformidade com seus respectivos ordenamentos jurídicos.

v. Identificar desafios institucionais e buscar os meios tecnológicos, financeiros e materiais e os recursos humanos adequados para enfrentá-los.

vi. Incrementar o controle do espaço aéreo nas fronteiras comuns, mediante o fortalecimento da cooperação operacional interagências, em conformidade com os ordenamentos jurídicos nacionais.

vii. Promover uma cooperação judicial, policial e de agências de inteligência, para aumentar e agilizar a capacidade de resposta frente às diferentes formas e manifestações da criminalidade organizada transnacional.

viii. Concentrar os esforços em apoiar o estabelecimento de órgãos mistos de investigação em processos, ações ou investigações judiciais em um ou mais Estados, em conformidade com o artigo 19 da UNTOC.

ix. Promover a efetiva coordenação dos controles de fronteiras, gerando um intercâmbio de informação sistematizado, modernizando progressivamente a infraestrutura de controle e melhorando as condições de trabalho e segurança dos funcionários.

x. Utilizar novas tecnologias e aperfeiçoar as existentes, com o propósito de incrementar a efetividade das ações de combate às organizações criminosas.

xi. Promover, em conformidade com os ordenamentos jurídicos nacionais e as obrigações internacionais, o desenvolvimento dos seguintes aspectos prioritários:

- cooperação entre instituições de prevenção e combate ao crime transnacional, de acordo com as prioridades nacionais;

- fortalecimento dos controles, nacionais e regionais, de precursores químicos, de drogas, de marcação e rastreamento de armas de fogo, e de veículos furtados ou roubados;

- prevenção e combate à lavagem de dinheiro e ao financiamento do terrorismo;

- prevenção e combate ao tráfico de pessoas e ao tráfico ilícito de migrantes; e

- desenvolvimento de um sistema de intercâmbio de informação sobre voos irregulares transfronteiriços.

xii. Fomentar, no âmbito do Mercosul e Estados Associados, a análise das legislações nacionais em matéria de tipificação e sanção dos crimes transnacionais com o objetivo de alinhá-las para incrementar a cooperação jurídica internacional.

CONSOLIDAR A COOPERAÇÃO REGIONAL CONTRA O CRIME TRANSNACIONAL

i. Estabelecer uma visão comum sobre as necessidades, vulnerabilidades, potencialidades e desafios nas fronteiras, baseada nos princípios de justiça e respeito aos direitos humanos.

ii. Fortalecer, de modo prioritário, o tratamento do problema do crime transnacional no marco dos acordos existentes e nos foros regionais, em particular, no Mercosul e na UNASUL.

iii. Coordenar posições a fim de desenvolver sinergias entre os diversos mecanismos de cooperação existentes na área de segurança pública, com vistas à consolidação de um marco coerente e sistemático para orientar as ações de prevenção e combate aos crimes transnacionais, incluindo a definição de metas, objetivos e indicadores de acompanhamento.

CONHECER A FRONTEIRA

i. Incentivar as instituições de pesquisa científica e acadêmica para, em coordenação com suas contrapartes, desenvolver estudos sobre os desafios, vulnerabilidades, necessidades e potencialidades nas fronteiras, da perspectiva da segurança, tendo em conta a diversidade política, econômica, cultural e social nas fronteiras.

ii. Definir metodologias compatíveis para os estudos sobre as fronteiras, com ênfase na segurança pública, para permitir a comparação de resultados e contribuir para a elaboração de políticas públicas.

iii. Fomentar a celebração de convênios entre os institutos de pesquisa científica e acadêmica para a obtenção, análise, difusão e intercâmbio de informação, estatísticas, estudos já realizados e boas práticas.

10. Concordamos em estabelecer um mecanismo flexível conformado por uma rede de pontos focais, que manterá contatos frequentes e encontros periódicos quando necessário, preferencialmente no marco de encontros regionais e multilaterais, para desenvolver os objetivos e diretrizes acordados, formular recomendações e concertar posições nos organismos regionais existentes.

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